viernes, 29 de enero de 2010

Descubren en Alejandría los restos de un templo ptolemaico del siglo IV


Una misión arqueológica egipcia ha descubierto en Alejandría los restos de un templo ptolemaico dedicado a la diosa Bastet y perteneciente a la reina Berenice, esposa de Ptolomeo III, cuya construcción se remonta al siglo III antes de Cristo.
Según un comunicado difundido hoy por el Consejo Supremo de Antigüedades egipcio (CSA), la expedición, que estaba encabezada por el director de Antigüedades del Bajo Egipto, Mohamed Abdel Maqsud, también desenterró 600 diferentes objetos de dicha época.

lunes, 27 de abril de 2009

Los arqueólogos se acercan a la tumba de la reina Cleopatra

En una colina del delta del Nilo, a orillas del Mediterráneo, los arqueólogos han iniciado una nueva excavación bajo el templo de Taposiris Magna junto a un suburbio de Alejandría para intentar determinar si esa es la ubicación en la que fue enterrada Cleopatra con el general romano Marco Antonio, vencido por Octavio César en la batalla de Actium.
Ayer, según informa Ep, el director del Consejo Superior de Antigüedades de Egipto, Zahi Hawass, acompañaba a los periodistas en una gira por la zona y les presentó el descubrimiento de cerca de 22 monedas de bronce con el nombre de Cleopatra, una estatuilla de la faraona y una máscara de alabastro con una barbilla similar a la de Marco Antonio, y anunciaba la existencia de varias cámaras bajo ese templo. La tumba nunca ha sido hallada, pero ciertos indicios apuntan a que los sacerdotes de Cleopatra transportaron su cuerpo tras su suicidio para que reposara junto a su última pareja, el general Marco Antonio. «Podría ser el hallazgo más importante del siglo XXI. Es un lugar perfecto para que estén ocultos los restos», afirmó Hawass.
Arqueólogos egipcios y dominicanos tienen previsto avanzar estas excavaciones en otoño, ya que la colina en la que está el templo domina la residencia de verano del presidente Hosni Mubarak, pero ya han determinado, mediante exploraciones por radar que podría haber un total de tres cámaras a 20 metros de profundidad, bajo rocas calizas. Esta misma semana también fue descubierto cerca del templo un cementerio que contiene momias, un indicativo del entierro de miembros de la realeza alrededor del templo.
Basándose en los escritos de Plutarco, los historiadores creen que Marco Antonio y Cleopatra fueron enterrados juntos. La profesora universitaria dominicana Kathleen Martínez fue la primera en plantear la hipótesis de que Cleopatra pueda estar enterrada bajo este templo y cree que una de las cámaras podría contener los restos de la pareja. Si Martínez y su equipo, que lleva tres años trabajando, finalmente hallan cuerpos momificados, deberán buscar cartuchos de jeroglífico que confirmen que se trata de Cleopatra, o bien una corona que revele su identidad. Según Martínez, el cuerpo de Marco Antonio podría estar aún ataviado con el uniforme de general romano.
Los arqueólogos previamente habían pasado por alto el templo, construido por Ptolomeo II cerca del 300 antes de Cristo, y se habían centrado en un cementerio de Alejandría sumergido bajo el mar tras un seísmo en el siglo VIII. Sin embargo, Martínez asegura que se habría elegido una ubicación más segura, en una colina a 50 kilómetros al oeste de Alejandría, pensando en la posteridad. «Necesitaba un lugar protegido para su otra vida. De otro modo, habría desaparecido para siempre», concluyó.

fuente:http://www.abc.es/20090420/cultura-arqueologia/arqueologos-acercan-tumba-reina-20090420.html

jueves, 5 de marzo de 2009

Descubierta en Egipto una extraña momia intacta cerca de la pirámide de Saqqara

Arqueólogos egipcios han descubierto una extraña momia intacta del periodo faraónico, al abrir un sarcófago de piedra caliza sellado, a la sombra de la pirámide en pie más antigua del mundo, en Saqqara. La momia, preservada en buenas condiciones ya que se libró del saqueo de los ladrones de tiempos antiguos, podría contener decenas de amuletos de oro en los pliegues de los vendajes de lino, según ha explicado hoy el máximo responsable de las antigüedades de Egipto, Zahi Hawass.

"Es una típica momia de la 26ª dinastía. Esta momia debería llevar amuletos, amuletos de oro para ayudar a los fallecidos a ir a la otra vida", ha afirmado Hawass a los periodistas. La 26ª dinastía gobernó Egipto entre el 664 y el 525 antes de Cristo, inmediatamente antes de que los persas ocuparan el área.

"Hallar una momia intacta dentro de un sarcófago no es común. Es extraño, muy extraño", ha dicho. Es inusual encontrar enterramientos intactos en necrópolis tan conocidas como Saqqara, cerca de Menfis, porque los ladrones ya peinaron la zona en tiempos remotos.

Hawass ha afirmado que la momia hallada en el sarcófago, que se cree que es la dueña original de la sala mortuoria, será escaneada para determinar si contiene amuletos.

Previsión de hallar otras tumbas

Los arqueólogos hallaron la momia antigua cuando movieron la tapa de su sarcófago, en una cámara mortuoria en el desierto, en Saqqara, a unos 20 kilómetros al sur de El Cairo. Otras 30 momias fueron descubiertas en la misma sala.

El máximo responsable de las antigüedades de Egipto ha explicado que la cámara, añadida mediante un pozo a otra cámara mortuoria mucho más antigua, es una de las tres tumbas que los arqueólogos han descubierto recientemente cerca de Saqqara, y que se sospecha que forman parte de un cementerio mayor.

"Yo siempre digo que hemos encontrado el 30% de los monumentos egipcios, y que el 70% sigue enterrado bajo el suelo", ha afirmado Hawass. "Esperamos descubrir más tumbas", ha añadido.

La identidad de la momia principal hallada en la tumba es desconocida, pero Hawass afirma que debió haber sido rica. La tapa de su sarcófago estaba rota, pero fue sellada con mortero en la antigüedad, para preservarla.

Fuente: El Periódico
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia
_PK=586269&idseccio_PK=1013

Reseña: Roberto Cerracin

Hallan tumba de Amenhotep; tiene 2500 años


El Consejo Supremo de Antigüedades (CSA) informó hoy, en un comunicado, que el hallazgo se registró después de tres años de excavaciones en la zona de Sheij Abd el Qarna, en la orilla occidental del Nilo, en Luxor, unos 600 kilómetros al sur de El Cairo. Una misión de arqueólogos belgas ha descubierto la llamada "tumba perdida" de Amenhotep, asistente del portador de sellos reales en la época del faraón Tutmosis III (1479-1425 a.C) , en la ciudad de Luxor, en el sur de Egipto.

El Consejo Supremo de Antigüedades (CSA) informó hoy, en un comunicado, que el hallazgo se registró después de tres años de excavaciones en la zona de Sheij Abd el Qarna, en la orilla occidental del Nilo, en Luxor, unos 600 kilómetros al sur de El Cairo.

El arqueólogo sueco Karl Piehl había descubierto la tumba en 1880, pero más tarde fue cubierta por arena y dada por perdida, hasta que los belgas la volvieron a hallar.

El secretario general del CSA, Zahi Hawas, explicó que la tumba se compone de una cúpula y una sala grande, que se divide en dos partes y que tiene seis columnas.

El jefe de la misión arqueóloga belga, Laurent Bavay, dijo que la mayoría de las inscripciones en las paredes de la tumba están destruidas totalmente, lo que muestra que la pieza había sido objeto de robos a principios del siglo XIX.

En cuanto a las inscripciones que se encuentran en el techo de la tumba, éstas están en buen estado, agregó Bavay, según la nota.

Las inscripciones contienen textos jeroglíficos sobre el nombre del difunto, su puesto y su familia.

Según estas inscripciones, Amenhotep fue el hijo de Ahmos, el que se encargaba de los animales del dios Amón, y el asistente de Sen Nefr, portador de los sellos reales en la antigüedad.

Fuente: El Universal
http://www.eluniversal.com.mx/notas/580395.html

Hallan un cementerio de hace más de 3.000 años con un ataúd de mujer de la nobleza

Sarcófago de piedra caliza decorado con jeroglíficos hallado por una expedición japonea del Instituto de Egiptología de la Universidad de Waseda en el noroeste de Saqqara (Egipto). La tumba, localizada dentro de un enterramiento de la XIX dinastía (1315-1569 a.C.), pertenece a la noble Isis Nfrt, hija del príncipe Setna Kha-em-ust (Satni Khamois).

Una misión de arqueólogos japoneses ha hallado un cementerio de la XIX dinastía del Imperio Nuevo (1539-1075 a.C) con el ataúd de una mujer de la nobleza en la zona de Saqara, 25 kilómetros al sur de El Cairo. El Consejo Supremo de Antigüedades (CSA) anunció hoy en un comunicado que dentro del cementerio se encuentra un ataúd de piedra caliza que es de una mujer llamada Isis Nfert que tenía el título de "mujer noble", además de tres momias y restos de material funerario.

fuente: efe

martes, 17 de febrero de 2009

La momia más bella de Egipto

Jueves, 12 de Febrero de 2009 momia-egipto
Arqueólogos egipcios han descubierto la "momia más hermosa" de las halladas hasta ahora en Egipto en un sarcófago de piedra caliza en la necrópolis de Saqara, al sur de El Cairo. Según los expertos, el nuevo cadáver de la "cámara de las momias" data de la dinastía 26 (2.600 años atrás), que fue el último reino egipcio independiente antes de las sucesivas invasiones del país por los persas y otros pueblos, explicó el secretario general del Consejo Superior de las Antiguedades Zahi Hawass. Sin embargo la tumba en la que se sepultó el cuerpo podría tener hasta 4.300 años de antigüedad.

Entre las vendas que cubren a la momia, Hawass anuncia que podrían encontrar figuras y amuletos de oro colocados junto al cuerpo del difunto para proteger su recorrido en "la vida después de la muerte".

Saqara es una amplia necrópolis de la antigua región de Menfis, donde se hallan innumerables tumbas y las primeras pirámides faraónicas.

Imagen © RADIAL PRESS

martes, 20 de enero de 2009

La reina Sesheshet vuelve de entre los muertos

La que parece ser la momia de la reina Sesheshet ha sido hallada en Saqqara por arqueólogos egipcios encabezados por Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades, informa Reuters. La momia, de 4.300 años, está extremadamente ajada -nada que ver con sus rutilantes congéneres del Imperio Nuevo-, y ha aparecido en la cámara funeraria de la pequeña pirámide de la misma reina cuyo descubrimiento fue anunciado en noviembre por el propio Hawass.
Sesheshet no es una reina célebre ni mucho menos (no es una Nefertiti ni una Nefertari), pero se cree que jugó un papel importante en el paso de la V a la VI dinastía del Imperio Antiguo al otorgar de alguna manera legitimidad a su hijo, el faraón Teti, primer rey de la nueva dinastía. Teti, del que sólo se halló en su pirámide un brazo momificado (su madre, si lo es, ha tenido más suerte), sucedió a Unas, último faraón de la dinastía V, considerada la pariente pobre de la esplendorosa IV dinastía, la de Keops, Kefrén y Micerinos.
Hay pocas evidencias históricas sobre Sesheshet: se la menciona como "Madre de Rey" en la tumba del visir Mehu y, sobre todo, como madre de Teti, de pasada, en un pasaje sobre la calvicie en el papiro médico Ebers, lo que no deja de ser curioso.
La momia estaba depositada en un sarcófago, cuya apertura precisó de cinco horas de trabajo, pero los descubridores no mencionan inscripción alguna. La pequeña cámara en que se hallaba la momia había sido saqueada pese a estar sellada la entrada con dos grandes piedras de granito: los ladrones entraron por un agujero practicado por arriba. Sin embargo, se han encontrado fundas doradas para los dedos momificados.
El trabajo que se está haciendo en Saqqara ha de servir para aumentar los conocimientos sobre esta etapa, menos considerada en la imaginación popular que otras del Antiguo Egipto, lo que quizá quepa achacar en parte a que sus reyes llevan esos nombres tan poco sugerentes como Teti y Pepi. Y eso que en sus historias hay detalles tan interesantes y morbosos como que Teti, según Manetón, fue asesinado por sus eunucos y que una de las esposas de su hijo Pepi I fue procesada -no se sabe por qué causa, pero es imposible no pensar en la viciosilla Anck-su-namun de la película La momia-.
Parece (la historia está en una inscripción de un alto funcionario que hubo de investigar la acusación contra una "Grande del Cetro" en el harén real) que esa reina fue declarada culpable y, por tanto, indigna de un entierro adecuado. No sabemos si a Pepi I le afectó mucho el asunto: tenía al menos otras cinco esposas, cuyas pirámides subsidiarias están al sur de la del rey en Saqqara.
Fuente: El Paíshttp://www.elpais.com/articulo/cultura/reina/Sesheshet/vuelve/muertos/elpepicul/20090109elpepicul_3/Tes
Reseña: Roberto Cerracin

sábado, 3 de enero de 2009

El padre del Rey Tutankhamon identificado en inscripción de piedra

Un bloque de caliza inscrito podría haber solucionado uno de los mayores misterios de la historia -quien engendró al Rey Tut-." Ahora podemos decir que Tutankamón era el hijo de Akenatón, " dijo Zahi Hawass.
Hawass descubrió parte de una caliza rota en el-Ashmunein, un pueblo en la orilla oeste de Nilo a unas 150 millas al sur de El Cairo. Una vez recompuesta la losa se puede leer un texto que demuestra como el Rey Tut vivió en el-Amarna con Akenatón y que él se casó con su esposa, Ankesenamón, " viviendo en el-Amarna, dijo Hawass.
El texto también sugiere que Tutankamón jóven se casara con la hija de su padre - su hermanastra. "El bloque muestra a Tutankamón jóven y a su esposa, Ankesenamón, asentados juntos. El texto identifica a Tutankamón como el hijo de "el rey de su cuerpo, Tutankatón, " y su esposa como la hija de " el rey de su cuerpo, Ankesenatón", añadió Hawass.
"Sabemos que el único rey a quien el texto podría referirse como el padre de ambos niños es Akenatón, él mismo. Sabemos de otras fuentes que Ankesenamón era la hija de Akhenatón y Nefertiti. Ahora, debido a esta inscripción, podemos decir que Tutankamón era el hijo de Akhenatón también, " dijo Hawass.
Encontrado entre otras losas de arenisca en el sitio arqueológico de el-Ashmunein, el bloque fue usado en la construcción del templo de Tot durante el reinado de Ramsés II, quien gobernó alrededor del 1279-1213 a.C.
Pero este bloque en cuestión no fue cortado por los trabajadores del templo, sino que fue reciclado y llevado a el-Ashmunein desde el-Amarna , con otros miles de bloques que habían sido usados para construir los templos de Amarna.
Según Hawass, el bloque viene del templo de Aton en Amarna y las formas de los nombres inscritos claramente lo datan al reinado de Akenatón.
El linaje de los faraones egipcios es uno de los últimos desafíos de Hawass. Los investigadores egipcios actualmente realizan pruebas de ADN sobre dos fetos momificados encontrados en la tumba del Rey Tut. " Si el ADN del feto empareja con el ADN del Rey Tut y el ADN de Ankesenamón, entonces nosotros sabremos que ellos descienden de la misma madre, " dijo Hawass.
Puede leerse la noticia en inglés desde:http://dsc.discovery.com/news/2008/12/17/king-tut-father.htmlhttp://dsc.discovery.com/news/2008/12/17/king-tut-father-02.html
Fuente: Discovery Newshttp://dsc.discovery.com/news/2008/12/17/king-tut-father.html
Reseña: Gerardo Jofre

Descubrieron dos tumbas faraónicas

Dos tumbas faraónicas de 4,300 años descubiertas en Saqqara demuestran que la antigua necrópolis del sur del Cairo es aún más grande de lo que se pensaba, anunció el principal arqueólogo de Egipto el lunes.
Un gran cementerio
Las tumbas de roca fueron construidas para altos funcionarios: una para el responsable de las canteras que servían para construir las pirámides y otra para la mujer que se encargaba del entretenimiento de los faraones.
"El descubrimiento de ambas tumbas representa el inicio de un gran cementerio", explicó Zahi Hawass mientras mostraba las excavaciones a los periodistas el lunes.
Las tumbas indican que existe una, aún más vasta, necrópolis de Saqqara a unos 19 kilómetros (12 millas) al sur del Cairo, explicó.
Zona casi inexplorada
Hasta ahora las excavaciones se han enfocado sólo en un lado de las dos cercanas pirámides del rey Djoser y de Unas, el último rey de la quinta dinastía. La zona donde se encontraron ambas tumbas, al suroeste, casi no ha sido explorada.
"Esto significa que el cementerio de la realeza es mayor de lo que pensábamos", indicó Saleh Suleiman, el arqueólogo responsable de la excavación.
Hawass señaló que continuarán los trabajos y que descubrimientos futuros aportarán más información sobre la quinta y sexta dinastía del Antiguo Reino, que mantuvo el poder hace más de 4.000 años.
Arqueólogos entusiasmados
Una de las tumbas mide un metro (aproximadamente una yarda) de ancho y 2,5 metros (2,7 yardas) de largo con una descripción en la entrada sobre el hombre para la cual fue construida, llamado Yaamat. La segunda tumba es dos veces más grande e incluye inscripciones y la imagen de una mujer sentada.
El doctor Aidan Dodson, un investigador del Departamento de Arqueología y Antropología de la Universidad de Bristol, en Inglaterra, opinó que aunque las tumbas no son especialmente significativas, el hecho de que la necrópolis pueda ser más grande sí lo es.
"Muestra que las zonas en blanco de los mapas de Saqqara no están en blanco. Simplemente los arqueólogos no las han excavado" señaló Dodson, que no está involucrado en la excavación de las tumbas.
Explorada en el Siglo 19
La zona de Saqqara ha sido explorada durante 150 años, sacando a la luz una enorme necrópolis de pirámides, tumbas y complejos funerarios pertenecientes, en su mayoría, al Antiguo Reino, pero incluyendo elementos de la época romana.
A pesar de años de excavación, los descubrimientos nuevos se anuncian constantemente.
En noviembre Hawass anunció la existencia de una nueva pirámide en Saqqara, la número 118 en Egipto y la número 12 en Saqqara.

Fuente: Univisiónhttp://www.univision.com/content/content.jhtml?cid=1785172
Reseña: Roberto Cerracin y Manuel Crenes

La Universidad de Jaén descifra Egipto

Investigadores de la Universidad de Jaén, dirigidos por Alejandro Jiménez Serrano, desarrollan un proyecto de conservación y puesta en valor de la Tumba QH 33, situada en la necrópolis Qubbet el-Hawa, Asuán (Egipto). Durante este año ya han realizado la primera fase del estudio con resultados muy positivos. Es el primer proyecto de una universidad andaluza en uno de los yacimientos más prestigiosos de la historia, y nos sitúa a la vanguardia de las investigaciones en Egipto. Está subvencionado por la Asociación Española de Egiptología, la Caja Rural de Jaén, la empresa Guillermo García y la UJA.
La necrópolis de Qubbet el-Hawa es una de las más importantes de Egipto, debido a que era el lugar donde se enterraba a los nobles que controlaban la frontera Sur del país. Tenía una gran importancia por su punto de vista estratégico y por ser una zona con canteras de piedra de gran calidad, donde destaca el granito. Además, esta necrópolis no sólo es importante desde el punto de vista monumental, también lo es desde el punto de vista histórico, ya que contiene inscripciones que han facilitado las reconstrucciones de la situación geopolítica de algunas épocas.
Hasta el momento hay unas setenta tumbas descubiertas, pero se calcula que hay otras tantas sin descubrir. De las descubiertas, no todas están excavadas, por lo que la UJA decidió excavar la tumba QH33. La característica principal de esta tumba era que se encontró a finales del siglo XIX quemada y por esta razón no se había investigado aún, pero el beneficio es que tiene todos los materiales sin tocar.
Los objetivos principales de la campaña de 2008 fueron: el levantamiento topográfico del sitio, y realizar medidas para el fomento del turismo; el estudio geo-mecánico del yacimiento, ya que el material principal de la colina es laarenisca; y finalmente la excavación, documentación y estudio de los materiales de la tumba.
Primera campaña
“Nos encontramos con varios problemas al empezar con la investigación de la tumba. En primer lugar no teníamos planos, ni cartografía, ni bibliografía; el terreno de trabajo era arena de desierto, sin posibilidad de obtener algún perfil arqueológico; y además, era paso obligado de los turistas”, comenta Alejandro Jiménez. “En esta primera campaña, que duró 46 días, pretendíamos limpiar el exterior y colocar una puerta metálica que protegiese la tumba una vez abierta para continuar en campañas posteriores”, explica el investigador principal.

Puerta de la Tumba QH 33, situada en la necrópolis Qubbet el-Hawa, Asuán (Egipto)

El primero de los descubrimientos fue un pozo de 10,32 metros de profundidad, del tamaño exacto para que entrase un sarcófago, donde probablemente se enterró al noble que ordenó construir la tumba, y del que todavía no se conoce su identidad, aunque se piensa que puede ser el padre de uno de los propietarios de una tumba cercana, y por tanto, mantiene una similitud con ella. Con este tamaño es uno de los más hondos de todos los conocidos hasta el momento. “El fondo del pozo está colmatado de piedra, por lo que puede que el enterramiento original esté intacto”, argumenta el profesor Jiménez Serrano. Esperan encontrar en campañas posteriores, comparándola con otras tumbas ya investigadas, otro pozo al lado, ya que en la parte norte se enterraban los hombres, y en la sur las mujeres.
La gran sorpresa durante la excavación del exterior de la tumba, uno de los objetivos principales para la primera campaña, fue la altura de la puerta de entrada a la misma. Se calculó al empezar que la puerta tenía unos 2,5 metros, similar al resto de las tumbas, pero finalmente obtuvieron una puerta de 4,89 metros, lo que la convierte en la puerta de tumba más grande de toda la necrópolis.
Además, desde el primer momento surgen grupos cerámicos datados entre 1800 y 1450 a.C. “Aparecen piezas prácticamente enteras, y algunas excepcionales, como por ejemplo un vaso ritual de carácter funerario, o una estela funeraria de Disi-Menti del 500 a.C.”, confirma el investigador.
También aparecieron restos de pintura en la zona central del nicho, que tras analizarlas dieron como resultados restos de cuadrículas, una mano con un loto, y un ojo. Así mismo se documentaron huesos humanos y restos de momias, y un depósito de piedra perteneciente a sarcófagos antropomorfos y cuadrangulares, restos de caja de madera, y restos de una estatua osiríaca de grandes dimensiones.

Restos de una estatua osiríaca de grandes dimensiones

Durante los últimos días, se realizó un espectacular descubrimiento que todavía no se ha anunciado oficialmente por expreso deseo de las autoridades egipcias.
Para Andalucía es el primer proyecto de una universidad andaluza en uno de los yacimientos más prestigiosos de la historia, poniéndolos a la vanguardia de las investigaciones en Egipto. “Sobre todo, estamos conociendo algunos episodios de la historia de Egipto, conservando el patrimonio de un país que no tiene recursos, y ayudando a que la población local se beneficie del turismo. Si se logra consolidar, conservar, y musealizar este yacimiento, el turismo aumentará y con ello los ingresos de la población local”, concluye Alejandro Jiménez Serrano.
El principal reto para la misión del 2009 es la financiación, para lo que se requiere la colaboración de todas las instituciones que estén interesadas.
Fuente: Andalucia Investiga

http://www.andaluciainvestiga.com/espanol/noticias/6/excavacionassuan_7584.asp
Reseña: Roberto Cerracin



miércoles, 24 de diciembre de 2008

Descubren en Egipto dos tumbas de más de 4.000 años de antigüedad

Una de las tumbas pertenece a un hombre que ocupó varios puestos de responsabilidad durante el reinado del rey Unas. La otra es de una cantante y está decorada con una pintura de la artista, que aparece de pie y con la flor de loto

EFE EL CAIRO Actualizado Lunes, 22-12-08 a las 09:31 Las autoridades egipcias anunciaron hoy el hallazgo de dos tumbas de más de 4.000 años de antigüedad en el complejo funerario de Saqqara, que en el pasado fue la necrópolis de Menfis, situada unos 30 kilómetros al sur de El Cairo. En un comunicado del Consejo Superior de Antigüedades egipcias, el ministro de Cultura Faruq Hosni explicó que se trata de dos tumbas pertenecientes a una cantante y a un responsable de la Administración, el Rey Unas (2323-2356 a.C), también conocido como Onos o Unis, el último de la V Dinastía. Los sepulcros, esculpidos en la piedra y con jeroglíficos en su exterior, están a unos 400 metros al suroeste de la famosa pirámide escalonada de Zoser, y fueron hallados por un equipo de arqueólogos egipcios.Una de las tumbas pertenece a un hombre, identificado como Aia Mat, que ocupó varios puestos de responsabilidad durante el reinado del rey Unas, como la supervisión de los clérigos. La otra es de una cantante, llamada Zanja, y está decorada con una pintura de la artista, que aparece de pie y con la flor de loto.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Científicos recrean el verdadero rostro de Cleopatra

La egiptóloga Sally Ann Ashton afirma que la imagen 3D es la mejor manera de recrear la legendaria belleza de Cleopatra, personaje histórico muy famoso por su habilidad para seducir.
Piezas reunidas de imágenes antiguas, incluyendo un anillo, que data del reino de Cleopatra, 2000 años atrás, es la culminación de más de un año de minuciosa investigación.
El resultado es una hermosa mujer joven étnica, muy diferente a la piel de porcelana protagonizada por Elizabeth Taylor en 1961 en la película Cleopatra.
El Dr. Ashton, de la Universidad de Cambridge, dijo que las imágenes, parte de una documentación de la vida de Cleopatra, reflejan la herencia griega de la monarca, así como su educación egipcia.
“Probablemente ella no era completamente europea. Hay que recordar que su familia ya había vivido en Egipto por 300 años para el tiempo que ella llegó al poder”, sostuvo.
La foto de la reina contrasta con otros retratos que le han hecho. Por ejemplo, una moneda de plata que fue presentada en el Museo de Newcastle el año pasado, la mostró con una prominente frente, labios delgados y nariz aguileña, pero estas investigaciones son las que más se acercan a lo que fue una de las mujeres más hermosa de todos los tiempos.

Fuente: Terra Perú http://www.terra.com.pe/noticias/articulo/html/act1550105.htm
Reseña: Roberto Cerracin

miércoles, 10 de diciembre de 2008

La esfinge no era como parece

Escrito por Ruth Campion
La esfinge de Giza, uno de los iconos más famosos del antiguo Egipto, no sólo sería mucho más antigua de lo que hasta ahora se creía sino que, en su origen, tendría otro aspecto bien diferente al que conocemos en nuestros días. Según los investigadores británicos Johnathan Foyle y Colin Reader la esfinge fue construida «miles de años antes» de lo que se pensaba y tendría, en su primera fase, la cara de un león. «Era, de hecho, un león tumbado», aseguran.
Los estudios realizados hasta ahora databan la construcción de la esfinge en el año 4.500 antes de Cristo, es decir, poco después de la construcción de la primera pirámide. Reader, que ha utilizado las más modernas técnicas digitales de investigación, ha llegado a la conclusión de que es mucho más antigua «quizá dos o tres mil años más antigua».
La erosión de los materiales con los que está construida la esfinge -la mayor estatua monolítica del mundo- es mucho mayor que la que se aprecia en los monumentos del entorno. «Los habitantes de la zona, en los siglos posteriores, modificaron el aspecto de la esfinge que, en origen, sería un león tumbado ya que la proporción entre las patas y el rostro pétreo del faraón que ahora ofrece, no es desde luego la correcta».
El profesor Foyle asegura que la cabeza «fue remodelada hasta convertirla en la del faraón Kefrén. Entre los primeros egipcios -añade Foyle- era el símbolo más importante del poder; más que el rostro humano aunque fuera el de una divinidad faraónica».
La Gran Esfinge se realizó tallando un montículo natural de roca caliza en la meseta de Giza. Tiene una altura de unos veinte metros, midiendo el rostro más de cinco metros. En épocas antiguas estaba pintada en vivos colores: rojo el cuerpo y la cara, y el nemes que cubría la cabeza con rayas amarillas y azules. Sus dimensiones principales son: unos 72 metros de longitud, veinte de altura y catorce de anchura.
Fuente: Diario Vascohttp://www.diariovasco.com/20081209/ultima/esfinge-como-parece-20081209.html
Reseña: Manuel Crenes

fuente: http://www.egiptologia.com/content/view/2829/74/

jueves, 4 de diciembre de 2008

Los escaners evitan pruebas destructivas sobre manuscritos antiguos


Un escaner portatil podría avisarnos del deterioro de un manuscrito antiguo y si tiene que ser restaurado. Normalmente, las pruebas químicas son las más frecuentemente usadas a la hora de estimar la calidad de papel y determinar el tratamiento que el manuscrito necesita. Pero este proceso destruye hasta media página de un documento y las pruebas llevan mucho tiempo.
Un escaner de infrarojos proporcionaría la misma información en un segundo, y sin dañar el documento, dice un experto del Instituto de Conservación Getty, en Los Angeles. Los escaners recientemente desarrollados son capaces de grabar y revelar detalles como la acidez y la longitud de moléculas de celulosa, que son los indicadores de fragilidad.
Así pues, de acuerdo con esta noticia, las nuevas tecnologías nos permitirán estudiar de una forma rápida el estado de conservación de los manuscritos egipcios antiguos sin necesidad de realizar un análisis químico. La celulosa es la sustancia que más frecuentemente se encuentra en la pared de las células vegetales y los tallos de la planta de papiro son ricos en celulosa.
Fuente: News Cientisthttp://www.newscientist.com/article/mg20026846.400-scanners-avoid-destructive-tests-on-ancient-manuscripts.html
Reseña: Gerardo Jofre

Muy abajo, en el desierto egipcio, arqueólogos encontraron evidencia de otra pirámide más, construida hace 4,300 años.

Muy abajo, en el desierto egipcio, arqueólogos encontraron evidencia de otra pirámide más, construida hace 4,300 años para guardar los restos de la madre de un faraón. Con ella, van 138 pirámides descubiertas hasta ahora y los funcionarios dicen que esperan encontrar más.
No hay duda de que a los turistas les importará.
Es probable que a los egipcios no, a menos que trabajen en turismo.
Las pirámides son prueba de resistencia. Sin embargo, estos monumentos al ingenio temprano de Egipto también son un símbolo siempre presente de la gloria marchita.
''¿Puede creer que nuestro gobierno no puede hacer nada por nosotros, y esta cosa construida hace miles de años todavía me ayuda a darle de comer a mi familia?'', preguntó Ahmed Sayed Baghali, de 49 años, sentado en una silla de plástico vendiendo tarjetas postales a los turistas afuera del Museo Egipcio. ``¿Quién compraría mis cosas si no fueran de los faraones? La gente viene desde muy lejos a ver las pirámides, no a ver El Cairo''.
El Cairo de Baghali es una ciudad de unos 18 millones de habitantes, revestida de capas de historia que datan del nacimiento de la civilización. La naturaleza ubicua de las antigüedades -- si se mete una pala en la tierra casi en cualquier parte, es difícil no encontrar algo -- ha ayudado a moldear una conciencia colectiva, una identidad nacional, que es exclusivamente egipcia.
''Un hombre sin historia es un hombre sin sentido del humor'', comentó Galal Amin, un economista y autor que ha escrito sobre la decadencia moderna de Egipto. ``Es más probable que un hombre con historia tenga sentido del humor porque es más factible que vea ironía en las cosas, en cómo fueron las cosas y cómo resultaron ser. Y paciencia''.
Los egipcios, como grupo, son extremadamente pacientes, pero, debido a la presión creciente de la vida cotidiana, un poco menos de lo que solían ser. La gente va y viene, los faraones van y vienen, incluso, el presidente Hosni Mubarak, quien ha gobernado al país por 27 años, se irá también (aunque se disuade para no hablar sobre esa certeza).
No hay por qué preocuparse. O, como les gusta decir a los egipcios: ''Maalesh'', que, según las circunstancias, significa ''no importa'' o ``bueno, está bien''.
''Cuando otras personas hablan de que esperan ver que suceda algo pronto, probablemente quieren decir que sea en los próximos meses'', comentó Aly Salem, un dramaturgo egipcio. ``Para un egipcio, podría significar en los siguientes 50 o 60 años. Un egipcio tiene un ritmo particular. Su ritmo es diferente al de un estadounidense. Y una larga historia puede lograr esto''.
Actualmente, es raro que se hable de Egipto en un contexto positivo. El sistema educativo está en crisis, y el desempleo, el tránsito y la contaminación son grandes problemas. De arriba hacia abajo, pareciera que el Estado se ha paralizado.
Cuando hace poco se incendió el histórico edificio del Parlamento, los bomberos combatieron el fuego por horas antes de poder controlarlo.
Cuando un desprendimiento de rocas cayó sobre un barrio, las autoridades respondieron con lentitud y, en lugar de rescatar a la gente, ésta se enfureció.
Y, casi en todos los niveles, hay ansiedad por quién gobernará cuando se haya ido Mubarak. El presidente, que tiene 80 años, se niega a aclarar la situación de la sucesión, y parece estar alejado de la vida cotidiana de su país. Su hijo, Gamal Mubarak, quien parece posicionado para heredar el empleo, dice que es muy pronto para hablar de ello.
Amin reflexionó: 'Esta convicción profunda: `Hay que dejárselo al tiempo, dejárselo a Dios, Dios lo resolverá, no hay que preocuparse demasiado; al final, todo va a estar bien', ¿es posible que esto también sea el resultado de una historia tan prolongada? Cuando se tiene un período corto de tiempo, no se puede depender de que se corrijan las cosas malas o que se enmienden los errores. Pero, a largo plazo, las cosas están destinadas a estar bien al final''.
Y existe amplia evidencia de que se puede esperar que el propio Egipto resista. Es posible que esté arrodillado por el momento, pero este país ha sobrevivido la prueba del tiempo, de muchísimo tiempo, lo cual no ha sucedido con muchos otros.
La prueba más reciente de que los problemas contemporáneos de Egipto se reducen a una interrupción en su larga historia, la pirámide 138, se desenterró en un lote baldío en la arena. El descubrimiento, anunciado la semana pasada, se hizo no lejos de Sakkara, la pirámide que con sus 5,000 años de antigüedad es la más vieja de Egipto, hasta donde se sabe hoy.
Hace 20 años, Zahi Hawass, ahora jefe de antigüedades de Egipto, empezó la excavación del área alrededor de Sakkara, que se encuentra en Giza, la zona metropolitana de El Cairo. Restos de la pirámide más reciente se encontraron hace unos dos meses, 23 pies por debajo de la superficie del desierto.
Hawass dijo que parece que la pirámide fue construida para la reina Sesheshet, madre del faraón Teti, el primero de la Sexta Dinastía, quien gobernó alrededor de 2345 a 2333 a.C. Poco queda de lo que se cree que fue una pirámide de 45 pies de altura.
Un día de la semana pasada, Abdel Hakim Karar, director de la excavación, escoltó a visitantes al agujero. ''En este espacio reducido, pueden ver unos 2,000 años de historia'', comentó con orgullo.
Justo en el borde, había un sucio edificio amarillo, construido hace relativamente poco, que sirve como oficina de una revista gubernamental. Las paredes estaban cuarteadas. Unos cuantos pies dentro del agujero, él señaló hacia unas casas de ladrillos de adobe construidas en el año 300 a.C., que se encontraron durante la excavación. Y, después, señaló hacia un muro que había cercado la pirámide de 4,300 años de antigüedad. Las enormes piedras, cavadas en la antigüedad, aún cuadraban unas con otras, y estaban exactamente donde habían sido colocadas hace muchísimo tiempo.
''Se requirió de paciencia, dedicación y trabajo duro para construir esta pirámide'', explicó.
Karar observaba mientras un grupo de egipcios pobres, campesinos de una aldea cercana, sacaban cargando en la espalda, lenta pero muy lentamente, costales de arena y roca del agujero.
''No saben cómo trabajar'', se quejó.
Los hombres, en su mayoría descalzos, dijeron que les pagan 13 libras egipcias al día, poco más de $2, por sacar los escombros; y estaban contentos por tener trabajo.
''Sentimos el poderío de esta historia cuando nos pagan'', dijo Sayyid Saber Shabaan, de 21 años, cuando se detuvo para tomar un receso de 10 minutos. ``Pero, si no nos pagan, no sentimos nada. Estamos acostumbrados a estas cosas. Siempre estamos aquí''.
Fuente: El Nuevo Herald http://www.elnuevoherald.com/noticias/septimo_dia/story/327356.html
Reseña: Roberto Cerracin

domingo, 23 de noviembre de 2008

Revelan que Cleopatra era negra, narigona y no se bañaba en leche

CLEOPATRA Y MARCO ANTONIO
Una antropóloga publicó un libro que rompe con todos los mitos en torno al mayor ícono femenino de la historia. Dice que su belleza legendaria fue inventada por los romanos para mostrar que arruinó a los emperadores mediante la seducción.
Joyce Tyldesley, una antropóloga británica, sacó a la venta un libro donde comenta los resultados de su investigación, que derriban la mayor parte de los mitos en torno a la figura de la gobernante egipcia.
Según Tyldesley, Cleopatra tenía mentón prominente, nariz ganchuda, jamás se desenrolló en una alfombra para presentarse ante Julio César ni se suicidó picada por una serpiente.
Dos mil años después, “Cleopatra: la última reina de Egipto”, revela que la mítica figura femenina podría, además, haber sido negra.
“Todos los que piensan en Cleopatra se imaginan a Elizabeth Taylor, pero lo cierto es que no sabemos realmente cómo fue ella”, explicó la investigadora. Y agregó: Hay registros donde se la ve con nariz y mentón grandes. Además, es probable que haya sido negra, ya que su ascendencia materna provendría del norte de África y la paterna de Macedonia. Y en cuanto a los baños de leche, no estoy muy convencida de que hayan ocurrido alguna vez.”
De hecho, su hipótesis es que los romanos crearon la versión de su legendaria belleza, para mostrar que la reina había sido una mujer inmoral y artera que había usado la seducción para destruir a los emperadores Marco Antonio y Julio César.
Incluso, los historiadores sospechan que la hija del emperador Ptolomeo XI, considerada una diosa por sus súbditos, recurría a atributos masculinos para afirmar su autoridad, porque así aparece retratada en algunas esculturas y estatuillas de la época.
Fuente: http://www.26noticias.com.ar/revelan-que-cleopatra-era-negra-narigona-y-no-se-banaba-en-leche-78609.html

domingo, 16 de noviembre de 2008

El caso de la momia Hatshepsut: ¿ciencia o espectáculo?

Escrito por Manuel Juaneda Magdalena
Publicado el sábado, 30 de junio de 2007
Modificado el domingo, 01 de julio de 2007

Desearía volcar algunas reflexiones surgidas al rebufo de la noticia de la posible "identificación" de la reina Hatshepsut en una momia, cuestión de actualidad internacional, de la que, cómo no, también estamos teniendo resonancia en nuestro amigable foro de AE.
Nada me gustaría más como persona interesada en el estudio de las enfermedades en la Antigüedad y fundamentalmente en el Egipto Antiguo de que la coincidencia de la momia de la KV 60 con la famosa reina de Egipto fuera cierta. Creo que es una esperanza compartida por todos. Una ilusión que nos regocija.
Por otra parte pienso, y según expresé en fechas pasadas muy sucintamente, que es muy prematuro extraer uno u otro tipo de conclusiones hasta que el elenco de científicos egipcios -cuya capacidad nunca debiera quedar en entredicho- explique con luz y sin alharaca (a propósito palabra surgida del árabe hispánico) para difundir un resultado del que todavía se desconoce lo más importante: la metodología científica (el qué y el cómo se hicieron la toma de muestras, con qué técnicas se estudiaron, qué tipo de estudios genéticos y cómo se han comprobado su fiabilidad, etc., etc.). Dicho esto, sin dejar de lado otras fuentes arqueológicas y documentales; desconozco si su auxilio se ha tenido en cuenta. Estimo al respecto, que la retrospectiva de la historia del descubrimiento de la momia y de su entorno, de sus circunstancias, no es un tema nada baladí.
Me gustaría, por fin, que los resultados aparecieran en un medio escrito científico, y como tal serio y digno, para valoración y conclusiones de los expertos y estudiosos, y también porqué no, de los curiosos. Que las opciones convergentes y divergentes se expongan por doquier sin miedo a la crítica. Y si fuera preciso, cuando la resolución de la duda surgiera, que un nuevo estudio se volviera a realizar. De la controversia nace la verdad.
Espero, por cierto, que el estudio aparezca algún día sin el acoso de la premura o de la improvisación en un "Science", o en un "Nature", en un "JEA" o en algo parecido al "American Journal of Physical Anthropology"; por citar ciertas fuentes serias y poco sospechosas de causar engaño o de entregarse al mundo de la información que dé más prevalencia al espectáculo y a la simple noticia y a sus potenciales gabelas.
Creo que, y lo digo con la mayor cautela de la que soy capaz, que la Egiptología y sus conquistas merecen un escaparate más digno que el que prodiga la luz, el brillo y el sonido de aquellos medios que se regodean más en el continente que el contenido. Esta cuestión me duele sobremanera y me produce mucho desasosiego porque veo que el atractivo del Antiguo Egipto se canaliza con harta frecuencia en lo fatuo y en lo superficial; y cuando hay gentes de la ciencia que se deleitan en exceso con idéntica insistencia en este abuso.
Me gustaría acabar con un deseo que reiteradamente y siempre con vehemencia vengo comentando desde que nos conocemos: ¿La investigación de la momia es un hecho aislado o por fin forma parte del estudio sistemático de las momias regias del que en otras fechas se anunció como el Egyptian Mummy Project?
Ojalá se consiga desentrañar este y otros misterios que pertenece como es éste el caso al reino de la arqueomedicina.
Entre tanto, hemos de ser pacientes, y esperar los acontecimientos.

fuente: http://www.egiptologia.com/content/view/1920/9/

más información. http://www.elmundo.es/elmundo/2007/06/27/ciencia/1182936693.html

La Maldición de Tutankhamón

Casi siempre, lo que atrae al mundo de la egiptología a la gente es la curiosidad sobre la maldición de Tutankhamon. Aqui he recopilado información sobre articulos de la wikipedia y otras páginas. Espero que lo leais entero y que os guste.

Eloy.

TUTANKHAMON


Los datos de su reinado son breves. Se sabe que fue coronado rey a la edad de ocho a diez años aproximadamente. De acuerdo al egiptólogo James Allen, hacia el año 14 o 15 del reinado de Ajenatón, éste elevó al cargo de corregente a Nefernefruatón, de quién sabemos por los determinativos femeninos de los jeroglíficos inscriptos en su cartucho, que era una mujer. Primeramente se pensó que era Nefertiti, pero el hallazgo en 1973 de un ushebti para Nefertiti del año 12 aproximadamente del reinado de Ajenatón, hace suponer que Nefertiti falleció antes del ascenso de Nefernefruatón coincidiendo con la ausencia de imágenes de Nefertiti en eventos posteriores al año 12 del reinado de Ajenatón; por lo tanto, la enigmática persona nombrada Nefernefruatón muy probablemente una de sus hijas sobrevivientes: Meritatón.
De Ajenatón no se tienen rastros pasado el año 17 o 18 de su reinado, suponiendo entonces que murió para esa época, donde asciende al trono el o mejor dicho la corregente Nefernefruatón junto a un consorte, ignoto hasta el momento denominado Semenejkara. Dicho consorte reinaría por un lapso de tiempo no mayor a un año, dando lugar al ascenso posterior del joven príncipe Tutanjatón quien luego cambiaría su nombre a Tutanjamón. La unión matrimonial de Tutanjamón y Anjesenamón hacen suponer que la hija mayor sobreviviente de Ajenatón, Meritatón, con mucha probabilidad murió al mismo tiempo que su esposo, Semenejkara. De cualquier forma, el lapso de tiempo que va desde el deceso de Ajenatón y la entronización del príncipe Tutanjatón sea de solamente un año.
Heredó prácticamente la misma corte que el faraón herético, así podemos ver que en el cargo de Gran Visir se mantuvo Ay, padre de la La Gran Esposa Real de Ajenatón y abuelo de la esposa del nuevo faraón, la comandancia de los ejércitos estaba a cargo de Horemheb y el tesoro se encontraba bajo la supervisión de Maya.12
El ascenso al trono fue legitimado, —de acuerdo con la costumbre de los antecesores de la Dinastía XVIII— desposando a la princesa Anjesenpaatón, única hija superviviente de Ajenatón y Nefertiti y portadora por tanto de la legitimidad real, que también cambió su nombre cuando se restauró el culto a Amón, pasando a llamarse Anjesenamón.

La imagen de la pareja fue exaltada repetidas veces, ya que en los hallazgos de su tumba aparecen múltiples imágenes de ambos según el estilo artístico de Amarna. Faltan referencias a su posible descendencia, aunque pudieron ser hijas suyas dos bebés cuyas momias se encontraron en la KV62.13
Cuando ascendió al trono, se produjo la restauración de los antiguos cultos, intentando olvidar el interludio que significó la experiencia religiosa de Ajenatón. Por las fechas en que ocurrió esto y la escasa edad que tenía Tutanjamón, muchos estudiosos creen que el abandono del culto a Atón fue debido más a sus consejeros, sobre todo a Ay y Horemheb, que a una propia decisión del faraón.
Asimismo, se especula que el abandono de la capital de Ajenatón, Amarna, comenzó apenas Tutanjamón fue coronado. El arqueólogo Barry Kemp sostiene que el abandono de la ciudad no fue repentino, sino que paulatinamente fueron trasladándose las distintas dependencias estatales (como el tesoro, las residencias reales, los archivos reales, etc.). Posteriormente, durante la época del faraón Horemheb, la ciudad quedaría despoblada, y el golpe final sería dado por los reyes de la Dinastía XIX, quienes utilizarían las construcciones abandonadas como canteras para sus obras faraónicas.
No se conocen campañas militares llevadas a cabo durante el reinado de Tutanjamón (ni estelas ni papiros), lo que lleva a suponer que la situación interna de Egipto era demasiado delicada para emprender campañas militares contra las potencias rivales, sean hititas, mitanios, etc.
Su papel resultó ser mucho más importante de lo que en un principio pareció, y fue un gran constructor que se encargó de reparar los daños cometidos por Ajenatón sobre los templos egipcios. Así, no cabe sorprenderse ante el hecho de que la mayoría de los rostros de las estatuas de Amón de esta época sean los del propio Tutanjamón; esto es explicable desde el enfoque religioso, ya que se creía que el faraón tenía un origen divino y que era engendrado por el mismo dios. El rostro del faraón era la imagen viviente de Dios en la faz de la tierra. Precisamente, su nombre de nacimiento tiene una traducción cercana a ese significado.

Muerte

Murió c. 1327 a. C., a los 19 años de edad, tras reinar nueve años y sin haber podido consolidar su poder. Su prematura muerte dejó una cierta inestabilidad en Egipto, ya que era el último miembro varón de la dinastía XVIII. Le sucedió su consejero y Gran Visir (Chaty) Jeperjeperura Ay, el padre de Nefertiti, que se casó con la viuda Anjesenamón para conseguir la legitimidad dinástica, reinando durante cuatro años. Durante este periodo Ay se ocupó del gobierno interior, mientras el general Horemheb, casado con la hermana de Nefertiti, Mutnedymet, se ocupaba de recuperar el prestigio exterior bastante dañado durante los dos reinados anteriores, y fue posiblemente asociado al trono. Ambos nombramientos fueron apoyados por el clero de Amón, agradecido por los favores políticos recibidos. Tutanjamón en la guerra, a pesar de que no existe ningún archivo sobre su presencia en ninguna. El alejamiento de los motivos artísticos del periodo de Amarna es evidente. Sin embargo, la pierna rota de su momia, y posiblemente su muerte por infección, pudieron ser consecuencia de la caída desde un carro.
Se ha escrito mucho sobre la muerte de este rey-niño y se ha barajado la posibilidad de un posible asesinato. La principal «prueba» consistiría en una fractura en la cabeza que se encontró durante una exploración de la momia que se hizo en 1968 mediante rayos X.22
Si Tutanjamón fue asesinado, uno de los principales sospechosos sería su sucesor, Ay. Otro sospechoso sería el general Horemheb, la persona más adecuada para suceder al joven Tutanjamón en el trono. De hecho Horemheb se convirtió en faraón tras la muerte de Jeperjeperura Ay, c. 1323 a. C., iniciando de forma masiva la damnatio memoriae sobre todo lo relacionado con el interludio de Amarna.
Otros estudios conjeturan que Tutanjamón recibió un golpe post mortem, que ni siquiera fue en la cabeza, sino en la columna, y por tanto, si verdaderamente fue asesinado, no fue por muerte violenta. El radiólogo egipcio Ashraf Selim ha sugerido que los fragmentos de hueso pudieron desprenderse cuando en 1922 el equipo de Howard Carter retiró la máscara de oro del rostro de la momia.
Un análisis mediante escáner, coordinado por Ashraf Selim, confirma que Tutanjamón sufrió una compleja fractura en el fémur izquierdo. Frank Rühli, del Instituto Anatómico de la Universidad de Zúrich, comentó: «La herida desgarró probablemente una importante arteria y estaba abierta... una herida común entre los jinetes... pudo haber muerto en un lapso de pocos días por una septicemia»23
Otras teorías sugieren que el rey Tutanjamón fue el causante de transmitir sus deformidades físicas a sus hijos, pues en su tumba se encontró un feto con un defecto en la columna. Pero ninguna de estas suposiciones son concluyentes y muy difícilmente se podrá llegar a una conclusión certera.
Lo cierto es que a la muerte del rey niño, la gloriosa dinastía que liberó a Egipto de la dominación de los hicsos y lo convirtió en una potencia mundial se extinguió sin dejar un sucesor al trono. Esta situación hace creíble el famoso caso Dahamunzu. La repentina muerte del faraón y la falta de otro príncipe pudo ser la causa de que la reina viuda escribiera una carta al rey hitita Suppiluliuma, acérrimo enemigo de los egipcios, solicitando un príncipe con el que casarse y gobernar. Sin embargo, no se sabe con seguridad si fue Anjesenamón la autora de la carta o si fue Nefertiti a la muerte de Ajenatón.
Tutanjamón no tuvo tiempo de construir su mausoleo, por lo que fue enterrado en una pequeña tumba que no se había construido para él. La sepultura inicialmente prevista para él fue ocupada por su sucesor Ay.

Renacimiento: descubrimiento de su tumba

Su tumba, KV62, fue encontrada en el Valle de los Reyes en 1922 por el británico Howard Carter, constituyendo uno de los descubrimientos arqueológicos con más publicidad de la historia de la egiptología debido a la gran riqueza arqueológica encontrada.
El relieve que posee Tutanjamón no se debe a los acontecimientos de su reinado, que fue breve e intrascendente comparado con el de otros grandes reyes como Tutmosis III o Ramsés II. La relevancia de Tutanjamón en nuestro tiempo se produce con el tardío descubrimiento de su tumba, que es hasta el momento la única tumba real encontrada con un ajuar funerario tan variado, numeroso, bien conservado y prácticamente intacto.
Cabe destacar que, si bien dicha tumba fue violada por saqueadores en la antigüedad, el contenido de la tumba fue restituido y se volvió a sellar. Tres mil años después, en 1922, la tumba fue encontrada por Howard Carter, en una expedición sufragada por Lord Carnavon. A su descubridor le llevó casi una década despejar e inventariar todo el material encontrado.
La riqueza arqueológica encontrada, junto con el excelente trabajo llevado a cabo por Howard Carter y su equipo, permitieron conocer muchos aspectos de la vida del Antiguo Egipto, desde los avances científicos y tecnológicos hasta los desarrollos artísticos plasmados en vasijas, cofres, juegos, armas, etc

Descubrimiento y excavación

Veintiocho faraones fueron enterrados durante 420 años en el Valle de los Reyes y del orden de cincuenta equipos de arqueólogos fueron encontrando la mayoría de los enterramientos que se sabía que existían en el Valle a lo largo del siglo XIX y comienzos del XX. Theodore Davis, que peinando el valle había encontrado unas treinta tumbas entre 1902 y 1914, declaró que consideraba agotado el yacimiento del Valle. Sin embargo, desde que Davis descubriera en 1907 fragmentos de objetos con el sello de Tutanjamon, Howard Carter estaba convencido de que todavía no se había encontrado la tumba del rey niño y que debía hallarse cerca de la excavación de Davis, en un triángulo de una hectárea entre las tumbas de Ramsés II, Merenpath y Ramsés VI. Durante seis temporadas buscó la tumba en el mencionado triángulo, con resultados negativos, contando con el patrocinio de Lord Carnavon que gastó 25.000 libras. Carnavon dudó en interrumpir las excavaciones pero finalmente acordaron realizar una última campaña.
Comenzada la última campaña, bajo los cimientos de unas cabañas de obreros que habían construido la tumba de Ramsés VI, el 4 de noviembre de 1922 apareció el primero de los escalones de la tumba prácticamente intacta. Recibió el nombre de KV62, por ser la número 62 descubierta en este Valle de los Reyes (King Valley en inglés).26 Carter contrató para que le ayudasen en la excavación varios expertos de reconocido prestigio, entre los que se encontraban conservadores de antigüedades, especialistas en textos antiguos, catalogadores y dibujantes. El Museo Metropolitano de Nueva York le prestó al fotógrafo arqueológico Harry Burton que fotografió todos los objetos encontrados tal como se encontraron en la tumba y también después de retirarlos.
Se trataba de una pequeña sepultura destinada a un personaje no real que debió ser transformada para acoger al rey ante su prematura muerte. Carter y su equipo, supervisados por el gobierno egipcio, fueron retirando y catalogando en un lento proceso los 5.000 objetos que encontraron en las cuatro pequeñas cámaras concluyendo en febrero de 1932. Este material está en la actualidad en el Museo de El Cairo.

En la estancia que Carter llamó Antecámara estaba apilado mobiliario, carros desmontados, armas, vestidos y comida. La que llamó Anexo estaba llena de objetos, preferentemente vasijas, muebles, armas, ungüentos y comida. En la cámara funeraria, la única decorada con pinturas, se encontraron cuatro capillas de madera recubiertas de oro, encajadas cada una dentro de la anterior, que cubrían a su vez un sarcófago de cuarcita roja que contenía tres ataúdes antropomorfos, también encajados uno dentro de otro, de madera chapada en oro, los dos más exteriores ,y de oro macizo el más interior. Dentro del último estaba la momia del joven faraón, con la cabeza y los hombros cubiertos por la célebre máscara. En la cuarta sala, que recibió el nombre de Cámara del Tesoro, se encontraron las vísceras momificadas del rey y objetos empleados en el rito funerario.

Sus restos y objetos en la tumba

En su tumba se encontraron sus restos y sus posesiones que han ayudado a comprender la sofisticación de la vida del Antiguo Egipto. Sin embargo poca información ha aportado sobre su biografía pues no había inscripciones importantes ni documentos sobre él.
Los alimentos que contenía la tumba eran panes y pasteles de trigo y cebada, espalda de buey y costillas de cordero condimentadas con especias y miel, treinta grandes jarras de vino, así como dátiles, higos, uvas y almendras. Entre las armas había 46 arcos, desde uno infantil de 30 cm hasta otro de 1,8 m de largo, mazas, bumeranes y cuchillos. También se encontraron seis carruajes, cuatro de ellos de ceremonia de madera revestida con oro e incrustaciones de cristal y los otros dos más ligeros debían ser para cazar. Debió coleccionar bastones, pues aparecieron 130, todos diferentes de ébano, marfil, plata y oro, entre ellos uno sencillo de una simple caña con bandas de oro con la inscripción una caña que su majestad cortó con sus propias manos. Entre la ropa se hallaron más de cien taparrabos triangulares de lino que se ataban a la cintura y 27 pares de guantes.
Tutanjamon y su esposa Anjesenamón debieron tener dos hijas que nacieron muertas, pues en la tumba del rey se encontraron dos pequeños féretros que contenían dos fetos femeninos, uno de cinco meses de gestación y el otro debió morir al nacer.
Trece capas de lino envolvían la momia del rey; hasta 143 joyas y amuletos se encontraron entre los pliegues de las telas cuyo fin era proteger la transformación del faraón de la muerte a la inmortalidad, entre ellos, la máscara que cubría su cabeza, un pectoral de oro con el dios Horus que le protegía colgado al cuello y, en la cadera derecha, un cuchillo de oro con la hoja de hierro. El estudio de su momia desveló que el rey medía 1,63 metros de altura.

La maldición de Tutankamón

La maldición del faraón es la creencia de que sobre cualquier persona que moleste a la momia de un faraón del Antiguo Egipto cae una maldición por la que morirá en poco tiempo. Existía la creencia de que las tumbas de los faraones tenían maldiciones escritas en ellas o a sus alrededores, advirtiendo a quienes las leyeran para que no entrasen. La maldición asociada al descubrimiento de la tumba del faraón de la XVIII dinastía Tutankamon es la más famosa en la cultura occidental. Muchos autores niegan que hubiese una maldición escrita, pero otros aseguran que Howard Carter encontró en la antecámara un ostracon de arcilla cuya inscripción decía: "La muerte golpeará con su bieldo a aquel que turbe el reposo del faraón".

A principios del siglo XX la mayor parte de la historia del antiguo Egipto era desconocida para la mayoría de la población. Poco se sabía de aquella época, y menos aún de la mayor parte de los faraones egipcios.
Aunque se asocien las Pirámides de Egipto con los enterramientos de los faraones, lo cierto es que solo se usaron en el Antiguo Egipto entre las dinastías III (2650 a. C.) y XIII (1750 a. C.), pero ya en la dinastía XVIII (1300 a. C.) se prefería excavar grandes tumbas con varias salas en el interior de las montañas. Estas salas se decoraban y llenaban de tesoros y en ellas se enterraba a los faraones.
La tumba de Tutankamon de la dinastía XVIII permaneció oculta durante más de tres mil años. Existen evidencias de que fue saqueada y luego restaurada en los meses posteriores a su enterramiento, pero el cambio de dinastía, y la tierra desplazada de los desescombros de otras tumbas próximas provoco que un siglo después del enterramiento de Tutankamon, el emplazamiento de su tumba o incluso la misma existencia del faraón habían sido olvidados. Los ladrones de tumbas de las dinastía XIX y XX incluso llegaron a construir algunas cabañas encima de la tumba sin sospechar de su existencia.

Descubrimiento de la tumba

En el siglo XX, en la década de los años 20, el egiptólogo Howard Carter descubrió la existencia de un faraón de la XVIII dinastía hasta entonces desconocido, y convenció a Lord Carnarvon para que financiase la búsqueda de la tumba que se suponía intacta en el Valle de los Reyes. El 4 de noviembre de 1922 se descubrieron los escalones hacia una puerta que mantenía aún los sellos originales. El 26 de noviembre, en presencia de la familia de Lord Carnarvon, se hizo el famoso agujero en la parte superior de la puerta por el que Carter metió una vela y vio según sus palabras "cosas maravillosas". La tumba, luego catalogada como KV62, resultó ser la del faraón Tutankamon y es la mejor conservada de todas las tumbas faraónicas. Permaneció prácticamente intacta hasta nuestros días hasta el punto que cuando Carter entró por primera vez en la tumba, incluso pudo fotografiar unas flores secas de dos mil años atrás que se desintegraron en seguida. Después de catalogar todos los tesoros de las cámaras anteriores, Carter llegó a la cámara real donde descansaba el sarcófago del faraón desde hacía tres mil años. Y entonces empezaron a morir personas que habían visitado la tumba.

Primeras muertes

En marzo de 1923, cuatro meses después de abrir la tumba, Lord Carnarvon fue picado por un mosquito y poco después se cortó la picadura mientras se afeitaba. En unos días enfermaba gravemente y fue trasladado a El Cairo. Aunque los médicos pudieron detenerle la infección que había empezado a extenderse por el cuerpo, una neumonía atacó mortalmente a Lord Carvanon, que murió la noche del 4 de abril. Se cuenta que a la misma hora de la muerte el perro de Lord Carvanon aulló y cayó fulminado en Londres. Además, cuando la familia recibió la noticia de la muerte en El Cairo, un fallo de electricidad dejó a oscuras la ciudad.
Poco más necesitó la prensa inglesa para airear las leyendas de la maldición de los faraones. Incluso algunos afirmaron que en un muro de las antecámaras estaba escrito: "la muerte vendrá sobre alas ligeras al que estorbe la paz del faraón", aunque en realidad esta frase nunca apareciese en las detalladas notas de Carter y el muro fue derribado para entrar en la tumba. Sir Arthur Conan Doyle se declaró creyente en la maldición, la escritora Marie Corelli afirmó tener un manuscrito árabe que hablaba de la maldición y el arqueólogo Arthur Wiegall publicó oportunamente un libro sobre la maldición de los faraones.
A la muerte de Lord Carnarvon siguieron varias más. Su hermano Audrey Herbert, que estuvo presente en la apertura de la cámara real, murió inexplicablemente en cuanto volvió a Londres. Arthur Mace, el hombre que dio el último golpe al muro, para entrar en la cámara real, murió en El Cairo poco después, sin ninguna explicación médica. Sir Douglas Reid, que radiografió la momia de Tutankamon, enfermó y volvió a Suiza donde murió dos meses después. La secretaria de Carter murió de un ataque al corazón, y su padre se suicidó al enterarse de la noticia. Y un profesor canadiense que estudió la tumba con Carter murió de un ataque cerebral al volver a El Cairo.
Al proceder a la autopsia de la momia se encontró que justo donde el mosquito había picado de Lord Carnarvon, Tutankamon tenía una herida. Este hecho disparó aún más la imaginación de los periodistas, que incluso dieron por muertos a los participantes en la autopsia. En realidad, excepto el radiólogo, los demás miembros del equipo vivieron durante años sin problemas, incluido el médico principal. El mismo descubridor de la tumba, Howard Carter, murió por causas naturales muchos años después.
A principio de la década de los 30, los periódicos atribuían hasta treinta muertes a la maldición del faraón. Aunque muchas de ellas eran exageraciones, la casualidad parecía insuficiente para explicar las demás. La falta de más escándalos y muertes extrañas disipó poco a poco el interés de los periodistas los siguientes treinta años.

La maldición reaparece

En las décadas de los 60 y 70 las piezas del Museo Egipcio de El Cairo se trasladaron a varias exposiciones temporales organizadas en museos europeos. Los directores del museo de entonces murieron poco después de aprobar los traslados, y los periódicos ingleses también extendieron la maldición sobre algunos accidentes menores que sufrieron los tripulantes del avión que llevó las piezas a Londres.
La última víctima atribuida a la maldición fue Ian McShane: durante la grabación de la película en los años ochenta sobre la maldición, su coche se salió de la carretera y se rompió gravemente una de las piernas.

Explicaciones de la maldición


La explicación más común a la maldición de los faraones es que fue una creación de la prensa sensacionalista de la época. Un estudio mostró que de las 58 personas que estuvieron presentes cuando la tumba y el sarcófago de Tutankamon fueron abiertos, sólo ocho murieron en los siguientes doce años. Todos los demás vivieron más tiempo, incluyendo al propio Howard Carter, que murió en 1939. El médico que hizo la autopsia a la momia de Tutankamon vivió hasta los 19 años.2
Algunos han especulado con que un hongo mortal podría haber crecido en las tumbas cerradas y haber sido liberado cuando se abrieron al aire. Arthur Conan Doyle, autor de las novelas detectivescas de Sherlock Holmes, fomentó esta idea y especuló con que el moho tóxico había sido puesto deliberadamente en las tumbas para castigar a los ladrones de tumbas.
Aunque no hay pruebas de que tales patógenos fuesen responsables de la muerte de Lord Carnarvon, tampoco hay duda de que sustancias peligrosas pueden acumularse en tumbas antiguas. Estudios recientes de antiguas tumbas egipcias abiertas en la actualidad que no han estado expuestas a los contaminantes modernos hallaron bacterias patógenas de los géneros Staphylococcus y Pseudomonas, así como los mohos Aspergillus niger y Aspergillus flavus. Además, las tumbas recién abiertas se convierten a menudo en refugio para los murciélagos, cuyo guano puede transmitir la histoplasmosis. Sin embargo, a las concentraciones halladas típicamente, estos patógenos sólo suelen ser peligrosos para personas con sistemas inmunológicos debilitados. Las muestras de aire tomadas del interior de un sarcófago sellado mediante un agujero perforado al efecto contenían niveles altos de amoníaco, formaldehído y ácido sulfhídrico, que si bien son gases tóxicos también resultan fáciles de detectar en concentraciones peligrosas por su fuerte olor.3
Howard Carter, el principal "implicado", murió el 2 de marzo de 1939 a los 64 años, de muerte natural, 17 años después. Su frase preferida cuando le hablaban de la "maldición", era: "Todo espíritu de comprensión inteligente se halla ausente de esas estúpidas ideas". Y añadía:

"Los antiguos egipcios, en lugar de maldecir a quienes se ocupasen de ellos, pedían que se les bendijera y dirigiesen al muerto deseos piadosos y benévolos... Estas historias de maldiciones, son una degeneración actualizada de las trasnochadas leyendas de fantasmas... El investigador se dispone a su trabajo con todo respeto y con una seriedad profesional sagrada, pero libre de ese temor misterioso, tan grato al supersticioso espíritu de la multitud ansiosa de sensaciones". Howard Carter


fuente: wikipedia.es

Articulo muy bueno sobre el penoso cuidado del patrimonio artístico en Egipto

Debería hacerse un esfuerzo en formar debidamente a los encargados de custodiar la riqueza de su propia cultura, empezando por mentalizarlos de que no se debe dejar tocar nada bajo ningún concepto. Algunos no saben ver la riqueza de la que son depositarios, quizá porque están acostumbrados a convivir con ella y no le dan importancia. La verdad es que se ven ciertas actuaciones que ponen un poco los pelos de punta. Podría contar muchas anécdotas sobre esto, pero me limitaré a una: En mi primer viaje (2002), durante la visita a la isla Elefantina, varios vigilantes estaban empeñados en que me hiciera una foto ¡sentada en una estatua de Sekhmet! Como no sólo me negué rotundamente, sino que me indigné muchísimo, me miraron como si estuviera loca. Y esto no es un hecho aislado lamentablemente.


Esto es un ejemplo de lo dicho anteriormente, quizá el apoyar el recogedor no dañe el monumento mucho más de lo que ya está, pero es una muestra de que no se le da mucha importancia. Además, vemos que esa esquina está muy negra, posiblemente por el roce.

Esto solo es una muestra de lo que se da a conocer en el artículo. Recominedo entrar y reflexionar sobre el tema.

Articulo de Mamen Crisóstomo http://www.egiptologia.com/

Artículo completo: http://www.egiptologia.com/content/view/2760/33/



El agua subterránea y la meseta de Giza

Desde hace unos años vienen elevándose voces de protesta y de alarma de Arqueólogos, Egiptólogos y otros profesionales no relacionados con el mundo de la Egiptología, que intentan conocienciar al mundo, sobre todo a Egipto, de que las aguas que invaden el subsuelo de la meseta de Giza y afloran en sus inmediaciones suponen un grave problema para aquélla y para la esfinge.
Durante los tres primeros meses de este año 2008, los Centros de Ingeniería Arqueológica (Archaeological Engineering Centre) de las Universidades de El Cairo y de Ain Shams realizaron estudios geofísicos y ecológicos detallados del entorno de la esfinge, llegando a la conclusión de que el monumento se podía considerar a salvo de la acción devastadora de las aguas…
Pero, ¿cuáles son las causas que provocan esas inundaciones y de que se cree la capa salina alrededor de la esfinge?. ¿Por qué se aumenta el nivel de las aguas subterráneas?:
1.- Por supuesto, sin dudarlo, una de las causas lo es la construcción de la Gran Presa de Aswan.
2.- Sin embargo, la causa principal parecen ser los viejos sistemas de drenaje del suburbio de Nazlet Al-Semman y los alrededores.
3.- También ayudan a ello las técnicas de irrigación utilizadas hasta el momento en las áreas circundantes, como por ejemplo el Golf del Mena House y los jardines del área residencial de Hadaaq Al-Ahram.
4.- El problema se acrecentaba con el bloqueo del canal Al-Mansouriya producido por las basuras y desperdicios acumulados, de ahí que ahora hayan dedicado grandes esfuerzos a su limpieza.
5.- El incremento del área cultivable alrededor de la meseta, no puede obviarse.
Sin embargo, se están poniendo los medios necesarios para evitar que el agua subterránea rebase los casi cinco metros actuales (los mismos que en época faraónica). El Mena House, aplica nuevos métodos de irrigación y recolección de las aguas residuales evitando que alcancen la meseta de Giza. Por su parte, el gobierno egipcio desarrolla varios proyectos de gestión del agua, drenaje, tratamiento de aguas residuales y alcantarillado, como el “Cairo Waste Water Project”.
En abril de este año volvimos a Giza y aprovechamos para sacar una serie de fotografías del área frente a los templos del valle de Kefren y de la propia esfinge. Antes que nosotros alguno ya había hecho una foto de las aguas que inundan parte de la zona, pero apenas era visible su incidencia dada la mínima resolución con que aparecieron en los medios de comunicación.

Como se ve en la fotos del slide que he insertado más abajo, el agua se filtra en esta área en donde se ha desenterrado un antiguo muelle, al que llegaba el agua por unos canales practicados desde el caudal principal del Nilo y de manera natural gracias a la inundación anual que sufría el Nilo antes de la construcción de la Gran Presa de Aswan. Se cree que esas aguas permanecían como subterráneas el resto del año. Parte del puerto utilizado, entre otras cosas, para descargar los bloques de piedra caliza procedentes de Tura y el granito de Aswan, fue hallado hace ya unos años a unos quinientos metros del templo del valle de Kefren; mientras se excavaban lo que serían los cimientos de unos modernos apartamentos apareció un gran muro de caliza y basalto.


fuente: http://www.enemigosdelaegiptologia.com/?p=134